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Lectores chapines

Un grupo para compartir lo que leemos en Guatemala

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  • ivanmendoza

    El viaje del escritor II

    Después de una agradable primer experiencia con 9 historias y un PDF publicado [http://filesocial.com/vx1dx0] hemos decidido durante la última reunión de Lectores envolvernos en un segundo viaje, esta vez usando como guía las tradiciones.

    DETALLES
    ● Tema: Las tradiciones (no necesariamente guatemaltecas).
    ● Estilo: Libre.
    ● Extensión: Libre.
    ● Fecha limite de recepción: 30 de Noviembre.
    Pueden publicar su relato aquí, compartir el enlace a otra web donde este publicado o enviarlo al correo lectores@ivanmendoza.net

    Todas las historias serán recopiladas y publicadas antes de la reunión de Lectores de diciembre y durante la reunión tendremos una breve ronda de comentarios.

    "¿Cómo se podrá encontrar el camino de la escritura? ¿Cuál será el momento en que se puede comenzar a contar una historia? ¿Cómo se escogerá la primera palabra?"
    -Marco Antonio Flores

    ivanmendoza started this discussion 3 months ago (edited). ( reply )

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  • Walfred (@waphy)

    Walfred (@waphy) 

    Apuntadísimo para la segunda ronda!

    Saludos a todos ;-)

    posted 3 months ago. ( reply )
  • Danny M

    Danny M 

    super, esperare la inspiracion!

    posted 3 months ago. ( reply )
  • Hell

    Hell 

    Apuntada.

    posted 3 months ago. ( reply )
  • Giopack

    Giopack 

    Por supuesto que me apunto pal segundo viaje, solo habra que ir con los cuates aquellos que venden inspiracion XDD

    posted 3 months ago. ( reply )
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    • ArtEnea

      ArtEnea 

      :O

      posted 3 months ago. ( reply )
    • Aroldo O

      Aroldo O 

      Y Jeff?
      Queremos a Jeff
      Rescaten a Jeff

      posted 3 months ago. ( reply )
  • Jeanfer

    Jeanfer 

    Apuntado!!!

    posted 3 months ago. ( reply )
  • Aroldo O

    Aroldo O (edited)

    Lentamente, con una parsimonia casi ofensiva, el profesor procedía a dictar su clase. Con sumo cuidado elegía las palabras que utilizaba y el orden que presentaba en su discurso casi no permitía dudas al concluirlo; aún así, le permitía la libertad de preguntar a cada uno de sus inquietos pupilos, sin presionarlos ni avergonzarlos por la nimiedad de sus preguntas. Repetía con devoción los conceptos que previamente había presentado, intentando abundar en explicaciones con nuevos argumentos que reflexionaba detenidamente. A pesar de la intencional lentitud era muy difícil aburrirse en su clase, la estructura lógica de su discurso permitía a todos comprender las más complejas ideas con extrema facilidad, atrapando la atención de principio a fin.

    Claro, nunca faltaba el inquieto jovencito que suspiraba por la supuesta libertad que le esperaba al finalizar el período de clase y dejaba volar su descontrolada imaginación entre mil y un escenarios carentes de sentido y continuidad. “Iré al boliche porque allí quedé de juntarme con Marina, aunque no sé que voy a hacer para invitarla; ese mi papá cómo pierde el empleo, o será la crisis, la maestra de música nos dijo que a todos les está afectando, aunque no creo ¿pasarán penas los Jonas Brothers? Ojalá no se haya detenido la descarga que dejé haciendo en la compu hoy por la mañana, no sé por qué le hice caso al Chino, ese programa que me instaló no funciona bien, mejor voy a ir a buscarlo mañana temprano para que me preste el disco para volver a instalarlo, ¿será que va a estar?, humm, no creo; desde que su mamá se separó de su papá, aquel se da unas grandes desaparecidas, pero no como la que se dio mi papá anoche, ese si se mandó, mi mamá tiene razón de estar enojada, aunque no le debiera haber dicho lo que le dijo, eso sólo lo había visto en la novela, ¿cómo irá esa pendejada? Anoche estaba tan cansado, ese juego de fútbol estuvo calidad aunque arruine... ¿qué? ya terminó la clase...”

    ...y esa es la tarea asignada para la próxima sesión jovenes, gracias por acompañarme esta mañana, los espero la otra semana – concluyó el profesor.

    Habiendo agotado el tema del día, se tomó el tiempo necesario para disfrutar la alegría de sus estudiantes mientras se retiraban de clase. Quizá recordaba tiempos mejores, quizá sólo se daba el tiempo de disfrutar el momento, lo cierto es que siguió observando hasta que se retiró el último alumno. Tomó la almohadilla, borró por completo el pizarrón, recogió su pertenencias y las acomodó en el pequeño y viejo, pero muy cuidado, bolso de mano.

    Abandonó el salón sin prisa, con la resolución de quien sabe a donde se dirige, pero sin ningún asomo de prisa.

    Ya en el salón de profesores, preparó una taza de café. Fiel a su costumbre observó maravillado las vueltas de la taza con agua dentro del horno microondas, reflexionando con detenimiento acerca de la grandeza de la mente humana y sus maravillosos logros. Agregó café soluble y azúcar al agua. Del bolso extrajo un pequeño libro con la pasta brillante de nueva. Se acercó a la mesa, se sentó y abrió el libro en la primera página.

    Justo cuando se disponía a tomar el primer sorbo de café, lo interrumpió el violento ingreso de la secretaria del colegio. Golpeó la puerta al cerrarla y, al advertir su presencia, empezó a vomitar toda la frustración contenida por no disponer de un interlocutor dispuesto a escuchar sin interrumpir. El profesor era su víctima favorita, siempre dispuesto, siempre con tiempo disponible.

    -No es posible, no sé a donde vamos a llegar -inició su perorata- la gente ya no es la misma de antes, recuerdo que a mis padres, que Dios los tenga en Santa Gloria, se tomaban el tiempo de comer juntos por lo menos una vez al día, una charla de sobremesa, cafecito. Recuerdo que me tomaban de la mano los fines de semana y salíamos a pasear juntos, sin prisas. Mi madre le mostraba a mi papá todas las cosas que le gustaban y muchas veces él la complacía comprándoselas. Era seguro terminar en algún restaurante donde el servicio no era muy rápido, pero la sazón muy buena. Comíamos lentamente, charlaban ampliamente. Hoy ya no es así, un pequeño bocado, de pie, es todo mi almuerzo. Mis hijos y mi marido tienen, cada quien por su lado, sus propias actividades y rara vez coincidimos en la casa. Es triste aceptarlo, pero velocidad de la vida moderna, hasta en lo mas intimo de la familia, está matando las tradiciones”. De improviso, dio media vuelta y se retiró sin despedirse.

    El profesor permaneció sentado y la escuchó con plena atención; sin embargo, la corta interrupción no le hizo olvidar su propósito.

    Lentamente, con una parsimonia intencionalmente ofensiva, abrió su libro y disfrutó largamente cada palabra escrita.

    posted 3 months ago. ( reply )
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    • Moralix

      Moralix 

      Me gusta mucho como cada personaje es tan distinto. El profesor parece el típico observador, que aunque no dice mucho, guarda las cosas, las digiere, las analiza. Y nadie es capaz de sacarlo de su ritmo.

      Muy lindo, don Ultimo.

      posted 2 months ago. ( reply )
    • Jeanfer

      Jeanfer 

      Estoy preguntándome como es que sos tan bueno para representar las cavilaciones de los patojos... jajaja. Muy atinada reflexión de la vida moderna, me encanta ese profesor, sobre todo por cómo ocupa su tiempo al final de la historia. Gracias por tu texto.

      posted 2 months ago. ( reply )
  • Omar

    Omar (edited)

    El invento llamado tradición

    Es en serio, no me quiero levantar de cama. No, no es que sea un haragán, es que sé perfectamente la fecha que es hoy y lo que la tradición manda que hagamos. Si ya lo sé, hoy por la noche todo va a estar bien, por lo menos entre seis de la tarde y ocho de la noche y luego después de las doce. A las seis en punto de la tarde iremos con papá a comprar los cuetes y los canchinflines para jugar toda la noche y en especial para cuando inicie el veinticinco, y sé que justo después que volvamos de la compra, nos iremos a bañar y a ponernos nuestra ropa de estreno. También sé que a las ocho y media apagaremos todas las luces y prenderemos las del árbol, mientras salimos de casa y nos dirigimos a la de la abuela cargando nuestros propios regalos, que nosotros mismos escogimos, cosa que no entiendo ¿Por qué no puedo jugar con el ahora? ¿Por qué tengo que esperar las doce? Si yo mismo lo escogí, y seguro que aunque me tomaran foto, cosa que no acostumbramos, no podría hacer cara de sorpresa, por lo menos no una creíble, no es lo mío la actuación. Hoy sin lugar a dudas pasaré hambre por la noche, pues la tradición manda que no se pueden destapar los tamales de arroz, hasta después de los abrazos. A demás, tendré que jugar con esa prima y nadie lo sabe, pero me cae muy mal, se me hace la persona más protegida, creída y antipática del mundo. Seguro que a ella la abuela le da mejor regalo que a mí, si es que me da en esta ocasión, porque de eso no ha hecho una tradición, lo que sí es seguro, es que si me da, me dará ropa ¿A qué niño le gusta que le den ropa en navidad? O bueno, ¿A qué niño le gusta que le den ropa en cualquier ocasión? eso es regalo para los padres. Sin embargo, lo que más detesto de este día, es que la tradición manda que nos toca hacer limpieza y de las que mis padres llaman “de las buenas” voy a terminar molido de cansancio. Ésta no puede ser la mejor forma de empezar una fecha donde se supone que todo es alegría y felicidad. Hace tiempo que la navidad dejó de ser para lo que se suponía que es, ahora es para notros los niños ¿Por qué trabajar este día? No podría todo ser celebración, alegría y felicidad para mi. Aunque supongo que para mis padres ha de ser alegre vernos limpiar todos y cada uno de los rincones de la casa. No me gusta. No me gusta saber de antemano como van a pasar las cosas y verme obligado a hacer cosas que no quiero hacer.

    Finalmente llegó el día. Me tengo que levantar pronto, porque si bien me dieron descanso a cuenta de vacaciones en el trabajo, no he terminado de comprar los regalos. Seguro los centros comerciales van a estar llenísimos, me va a costar mucho encontrar parqueo y a eso hay que sumarle el tráfico y la aglomeración de gente. Pero eso no es lo peor, lo realmente tedioso es el estrés que tenemos que vivir año con año, porque es mandatorio que demos regalo a nuestros “seres queridos”. Si eso fuera cierto, la lista no sería tan larga como es. A parte es terrible tener que estar pensando que regalar. La fórmula para el regalo es desgastante. Tiene que ser algo bonito, barato pero que no aparente ser barato y que de alguna manera le guste a la persona, pero no tanto como para que pudiera hacer sentir mal a otra que no resultó tan feliz con lo que recibió a la que capaz que uno le tiene más aprecio. A demás salen mil ofertas en los supermercados y hay que huirles, porque si realmente son buenas, seguro que muchos o compran lo mismo o se dan cuenta del precio y después ¿Cómo hace uno para aparentar que no se escatimó en el gasto, o para cambiarlo si quien recibe el regalo así lo desea? Las tradiciones cada vez nos complican más. Que el detalle es lo que importa dicen todos, pero eso no es cierto, siempre se trata de ver qué intención hay detrás del obsequio. Lo bueno es que hoy me libro de ayudar con la limpieza general de la casa. Al igual que los últimos años, le dije a mis padres que tenía muchas cosas pendientes y tendría que salir de casa y que por la cantidad de gente, seguro regresaría muy tarde y que lo mejor sería que me esperaran en casa de la abuela, porque yo llegaría directo. También como en los últimos años ya no tendré que esperar para cenar a media noche, porque todos entendieron que ahora trabajo y me canso, por lo que me tratan un tanto mejor, en cambio los regalos, si los abriremos hasta que den las doce y seguro que no me dan mucho, porque a como están los tiempos, los mayores prefieren gastar solo en los niños, para que tengan una “feliz navidad”. Solo de pensar en todo lo que tengo que hacer aún, ya me siento cansado. Empiezo a añorar aquellos tiempos cuando quien tenía la cara de preocupado era mi papá, mismos en que yo me preocupaba únicamente por ver cuantos juguetes podía comprar con el dinero que me habían asignado, porque yo prefería muchos baratos a uno o pocos caros. Hace años que ya no vamos a “La Carabanchel” a comprar los juegos pirotécnicos, porque cuetes ya casi ni se venden, para las últimas veces todas eran luces muy modernas y cosas que volaban. Seguro que era más divertido llenarse de pólvora las manos que hacer colas durante horas para que envuelvan un regalo. Como odio que “la sociedad” haya creado formas de demostrar afecto, cuando eso es algo que debería surgir de forma natural y demostrarlo cuando uno lo desea.

    Tengo que levantarme ya. Aunque si he de ser honesto, no he podido dormir del todo bien solo de imaginar la alegría y la emoción que van a sentir mis hijos cuando les de los regalos de navidad. Es como volver a vivir a través de ellos la emoción que alguna vez experimenté. Está claro que ellos mismos escogieron sus regalos, pero de que otra forma puede un padre quedar bien en estos tiempos. A parte se lo están cantando a uno desde mediados de año, pero lo importante es mantener la tradición. Claro yo no los obligo como me obligaban a mi a limpiar la casa, por lo que supongo que a ellos esta tradición si les ha de gustar, y digo lo supongo porque con tanto aparato y cosa de comunicación que tienen, pocas veces tengo la oportunidad de ver, no digamos interpretar alguna de sus expresiones. Como todos los años la pasaremos en casa de mi suegra que nos hará esos ricos tamales que siempre prepara. Sé que todos los disfrutamos no solo por su particular sabor, sino porque entendemos el esfuerzo que hace por querernos atender y por mantener viva una tradición que mantenga a la familia unida. No sé si es que los años me han pasado factura, pero el olor a pólvora no es el mismo que era antes y la gente en la calle cada vez se ve menos feliz para estas épocas, quizá nos convendría celebrar la navidad cada tres meses para darle algo de fuerza. Lo siento, a veces soy estúpido con mis pensamientos, quizá se deba a que a hora es más fácil que me invada la nostalgia. La maldita nostalgia que no escucha razones, a la que le insisto en que las tradiciones no tienen nada de bueno y no le importa. Por eso me preocupo y estoy decidido a hacer en estas fechas de todo para que mis hijos la pasen bien, porque anhelo que ellos sientan por un momento lo que yo sentía en mi infancia, de la que más que todo recuerdo cosas buenas. Mamá ya no hace los tamales de arroz que solía hacer, está muy grande para eso y nadie le aprendió la receta, una gran pérdida, porque eran sensacionales. Nadie los probará de nuevo. Me devano los sesos tratando de inventar algo para que por lo menos mis hijos no se alejen de nosotros con mi esposa, creo entender que ese es el sentido de las tradiciones y me aterra la idea de que mis hijos puedan llegar a odiar esto que preparo con tanto gusto y placer para todos nosotros, como de malagradecido lo hice yo, hace solo algunos años.

    posted 3 months ago. ( reply )
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    • Moralix

      Moralix 

      Supongo que es la misma persona, no? o son miembros de una familia? en cualquier caso, me encantó. Tu estilo es complicado, como la vida misma, o más bien como el pensamiento humano. Me gusta.

      posted 2 months ago. ( reply )
  • Maia

    Maia 

    Cuento corto... pero al menos todos lo van a leer jajaja


    Nimiedades

    —¡Déjenme sola! ¡Quiero quedarme en mi cuarto hasta que llegue el próximo año! —gritó desde su habitación.
    Roque y Andrea intercambiaron una mirada antes de tomar la silenciosa decisión de complacer los deseos de su hija. Sofía nunca había sido una niña berrinchuda, por lo que los gritos que pegaba resultaban demasiado impresionantes para la familia.
    Y lo único que le habían dicho es que no realizarían el tradicional viaje a Europa ese año.

    posted 3 months ago. ( reply )
  • Alexxx

    Alexxx 

    Una vez al Año

    Cada día era diferente al otro, dependía del estado de ánimo o de las tareas asignadas para el día, levantarse tarde era su mayor deseo. Pero desde que se había conseguido otro empleo, la rutina cambio repentinamente, levantarse temprano todos los días fue algo abrumador, luego sumergirse en el trafico de la cuidad otro castigo, luego de unos días acostumbrándose a la rutina lo tomo como normal; tomar la calzada, ver que el carril de la derecha avanza más rápido, luego de pasar el segundo semáforo tomar el carril del medio para seguir recto porque 3 cuadras después se hace congestionamiento por los que van a virar hacia la derecha, luego regresar al carril de la derecha, ver al agente de tránsito que sirve como si fuera un espantapájaros, solo que no hay pájaros que asustar sino que evitar infractores que no viren en lugar indebido, luego tomar el carril auxiliar derecho, ver a la muchacha de bello cuerpo que camina por la banqueta a la misma hora, que una vez observo que un tipo paso corriendo y le agarro una pierna; al virar y desviarse de la calle principal esperar a que el sol de la mañana se implante en su rostro, pasar un par de túmulos y dirigirse a un par de avenidas más, esperar que hay de nuevo de publicidad sobre la calle donde siempre hay dos agentes de tránsito. La publicidad iba desde ventas de casas, venta de producto medicinal, préstamos, incluso una vez, fue publicidad del inicio de una nueva serie estadounidense. En fin esa era su rutina diaria para ir a trabajar, aunque la rutina de regreso a casa era totalmente diferente, nunca era igual, siempre variaba y eso dependía de los horarios de salida.

    Sin embargo había algo que no cambiaba, era un evento al año que parecía hacerle homenaje a una comida, a un plato típico del país, era una fiesta familiar, en donde todos participaban en tareas distintas para preparar el tan deseado plato.
    Las tareas comenzaban el día anterior al evento, picando varios tipos de verduras, desde papa, zanahoria, ejote, chile pimiento, remolacha, hasta a la que todos no quisieran picar: la cebolla. El otro día le tocaba el turno a los embutidos, siempre habían salchichas, chorizo colorado, chorizo negro (que solo se consigue para esas fechas), chorizo extremeño, longaniza, jamón de pavo, jamón Virginia, etc. Junto con ello otro tipo de carnes como panza, lengua, pollo entre otras. Algunas personas lo preparan todo en un día, pero en su casa siempre lo preparaban así, en dos partes.
    Lo que siempre le gustaba era picar las carnes porque mas de algún fragmento iba a parar a su boca, era una buena entrada para el plato fuerte que se avecinaba al medio día en el almuerzo.

    Llegaba el momento de compartir, cada quien tomaba su plato, y pasaban por el área donde se encontraban todos los ingredientes que llevaba ese suculoso almuerzo. Siempre era como un bufe donde todos se podían servir de todo, en la cantidad que quisieran, luego pasaban a la mesa principal donde todos degustaban del tan esperado plato anual llamado Fiambre.

    La plática del almuerzo era muy amena, habían muchos temas, ¿Como está la familia?, ¿Cómo va el trabajo?, chismes familiares o de amigos, a veces se hablaba de política o de la situación del país; pero todo era por pasarla bien ese tiempo indefinido que duraba tal almuerzo.
    Cada familia o persona tenía una costumbre diferente para ese día, lo común para todos era que es día festivo y de asueto, por lo tanto todos podían compartir con sus seres queridos de un día tan esperado, sobretodo por el plato de comida principal que a todos une en esa fecha.

    Algo que a él siempre le gustaba era de que el fiambre siempre sobraba y a veces duraba cerca de tres días o mas comiendo la deliciosa comida, y luego cuando sabía que era el ultimo plato que quedaba, siempre lo saboreaba muy bien porque el sabia que solo podía comer hasta dentro de un año.

    posted 3 months ago. ( reply )
  • Hell

    Hell (edited)

    PRIMERA PARTE:

    Estoy sentada en medio de una playa, el sol deliciosamente roza mi piel, tomo un sorbo de piña colada, veo el mar y me relajo, esto es vida… El cielo, tan azul y tan perfecto; siento como si Dios me hablara…

    -¡¡LEVANTESE!!-

    Un ruido parecido a golpes irrumpe mi mente… ¿Eso fue el cielo? Se estremece todo a mi alrededor, se oscurece la playa, se va todo, se va…

    Despierto de un solo golpe, se oye movimiento y gritos a mi alrededor.

    Ala mierda, que hora es?

    Sietiendo la cara de plomo, apenas abro los ojos y medio le atino al reloj… 1/3/2005 - 2:30 AM dice la maldita pantallita verde.
    Ala puta, con que razón.

    -EEEEVAAAAA!!!!! Levantáte por la gran diabla! Ya nos vamos a ir y vos ni vestida estás!
    NI bañada estoy, no me chinguen, a esta hora esperan que salga con cara de muñeca?


    -Ya te despertaste?! Te dejé tu vestido en la mesa de noche, apurate!
    Vestido? Su madre.
    Agradezcan que no voy a salir con el poncho engrapado a la piel.


    Me pongo un pantalón y mil suéteres, salgo a la sala. Un gentío en la sala, como que estuvieron de a 4 en los sillones, todos me ven.
    Mi madre reconoce mi presencia y dice:
    -Eva, te zampás ese vestido, no solo lo caro que me salió!
    Veo a toda la gente riéndose y murmurar
    -Esa patoja que ni bonita se puede vestir por un día
    Todos se ganan una mirada que grita, cerotes.
    -Ponételo!


    A la gran diabla, cuando me esté muriendo de pulmonía, con mi último aliento les voy a sacar la madre diciéndoles que es su culpa.


    Me meto el vestido, tacones, maquillaje… colores más cerotes. Celeste claro, parezco pastel de baby shower.



    -Ya es tardísimo!! Vámonos!- oigo decir.
    Veo mi reloj, 2:45. Vaya… mega tarde.
    -Métanse al carro, ya voy yo!
    En un relajo de cabezas, bolsas, suéteres y una asquerosa mezcla de perfumes, voy metida en el carro; una sardina enlatada se siente libre comparándose conmigo.

    Y allí va el carrito, todos platicando de chismes y cosas sin sentido, veo a la ventana, los carros pasan… iremos todos al mismo lugar, cuál será la historia de cada carro que pasa a nuestro lado?

    Llegamos al famoso lugar, y hace un frio de mil demonios.
    Comenzamos a caminar, todos disponiéndonos al campito, los veo avanzar y alejarse….
    Me quedo sola, de nuevo.
    Bueno, hay que acostumbrarse, otro día que vamos a ser mi cabeza y yo.


    -Eva! No pensé que fueras madrugadora- oigo una voz conocida
    -Acá me tienen, más dormida que despierta, y vos Ana?
    -Acá que me metieron en un vestido horrible y yo muerta de frío; de paso... no sabés a qué hora es que comienza la alborada?
    - A las 4, pero vos sabés que se llena, hay que estar temprano.
    -vamos, porque yo no quiero quedarme atrás de otro viejo pizado igual que el año pasado. –
    Una risa sale de mí, talvez este día no va a ser tan malo.

    -------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
    Continúa.....

    posted 2 months ago. ( reply )
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    • Alexxx

      Alexxx 

      te falto poner el titulo, pero ya lo vi en tu blog :D

      posted 2 months ago. ( reply )
  • Aroldo O

    Aroldo O 

    Tradición 2

    Señor
    A quién interese
    Ciudad

    Informole tradicional telegrama descontinuado, tecnologias avanzadas desplazaronlo

    Yo

    posted 2 months ago. ( reply )
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    • Alexxx

      Alexxx 

      ya decia yo que faltaba algo de tu texto,
      faltaba tu toque!

      posted 2 months ago. ( reply )
    • Jeanfer

      Jeanfer 

      A quien interese, a quien interese, a quien interese. ¿A quien le interesan ya los telegramas no? Muy buenas líneas Aroldo.

      posted 2 months ago. ( reply )
  • Hell

    Hell 

    SEGUNDA PARTE:

    Sigo caminando hasta un campito de fut, no se distingue nada a lo lejos, pero al acercarnos se nota la gente alrededor de algo.
    -Ala gran! Este año si se pelaron por el aniversario- Oigo decir a Ana
    No entiendo a que se refiere, trato de distinguir que es hasta que distingo la montaña de serpientes rojas a la distancia.

    Ametralladoras.
    Unos tres metros de ellas se hayan apiladas amenazadoramente ante mi vista.
    Veo volcancitos, luces de bengala, cachinflines, de todo… como que no les alcanzó para la bomba atómica.
    Hay jóvenes enrollando morteros en esa pirámide mortal, otros haciendo bolas de papel periódico, unos cuantos echando chorros de gasolina… andan de humor suicida los pizados.

    Tomamos lugar en un punto neutro, lo suficientemente cerca para ver todo el acto pero a una buena distancia para que una mierda de esas me estalle en la cara.

    -bueno vos, ahora a esperar- dice Ana
    - puta vos que frio! – digo yo
    - En una media hora vas a decir que tenés calor, aguantáte un cachito más
    - de veras! Que se apuren entonces…
    Nos quedamos calladas mientras un viento frio sopla a nuestro alrededor, veo entre las sombras a más gente buscando un puesto, callados salvo por dos o tres palabras.

    Se llena el campo de fut, veo gente apretujada en las paredes, en los balcones, todos rodeando al monstruo que esperamos que aparezca.

    Dirijo mi mirada hacia el cielo, dos o tres estrellas permanecen, testigos de lo que pasará. El frio me cala los huesos pero no me atrevo a decir nada, el momento no debe ser interrumpido, el viento suspira ruidosamente entre la multitud, como sintiendo la anticipación.

    Mis pensamientos son interrumpidos por el sonido agudo de la corneta, proviene de uno de los balcones, un muchacho que parece que está vaciando sus pulmones en el minúsculo instrumento.

    El espectáculo comienza.

    Una bola de fuego cae desde el balcón, cayendo en la punta de la pirámide y dándole vida a este demonio.

    Unos pocos cuetes comienzan a reventar, todos sabemos bien que es lo que se avecina.
    Un idiota y su amigo pedazo de bestia comienzan a aventarle cachinflines a la pirámide “para que se avive”, todos tenemos ganas de verguearlos pero nadie lo dice.

    Y en un parpadeo, los cuetes, las luces, las chispas y el fuego comienzan a arder, ese fuego…
    Se oye una bomba, y en ese instante el monstruo se alza unos diez metros de alto, no puedo oír nada, no puedo respirar, el calor es sofocante pero la potencia de ese fuego me clava al suelo.

    Veo gente que se aleja, gente que se acerca, gente que graba, bebés llorando, adultos gritando por que les cayó más de algo en la ropa.

    Miro la fogata, la luz me ciega, mi vista se dirige ante las paredes en donde las llamas proyectan las sombras de los presentes, como fantasmas que quieren ver el espectáculo.

    Veo las llamas que se extienden, el fuego me abraza, me hipnotiza con esos colores majestuosos, veo hacia el cielo y entre las llamas estallan luces azules, verdes, rojas y blancas, tan cerca que siento que puedo atraparlas en la punta de mis dedos.

    Mi mente navega, el frio, el hambre, el sueño se olvida, solo existe ese momento.

    Alguien me pasa tirando al piso, cuando me levanto para darle su respectiva sacada de madre, veo que el fuego se disminuye, pero alrededor de las llamas danzan jóvenes con toritos puestos.

    Como hijos del demonio de las llamas, ellos brillan, suenan, estallan e hipnotizan a la multitud, uno pasa peligrosamente cerca de mí, siento que puedo tocar esas luces con mis manos.

    Se bajan las ametralladoras pero se distingue música, mariachis para los que celebran, unos cantan, pero solo se ve la tétrica mueca en sus caras, no se oyen sus voces.

    El humo empieza a cubrirnos a todos, se siente un calor sofocante y no se puede ver ni a un metro de distancia.

    Se presenta el miedo.
    Y si no se quita? Y si sigue oscuro y no voy a ver? Y si siguen las llamas?
    Me empieza a atacar el pánico, siento todavía el calor de este demonio, no me quiero mover, algo malo va a pasar.
    Se oyen susurros, no sé si soy yo la que habla o alguien más, estoy sola entre esa multitud que habla pero no se ve.

    Dejan de sonar los cuetes y la música se detiene. Estamos sumidos en el miedo.

    De repente, como si hubiera sido un deseo, el humo se aleja por completo, presentándonos un amanecer salido de los sueños.
    No se oye nada más, todos contemplan el cielo.

    -Vos, hoy si se tardó no?
    Me sacan del trance, veo a Ana, no había distinguido su ropa, ni su rostro antes, en la oscuridad.
    -si vos – respondo- hoy si estuvo buena.

    Dirijo mi vista hacia el centro del campo de fut, las cenizas, como prueba fiel de que el demonio fue real, que no fue solo mi mente, que habrá que esperar un año más para revivirlo de nuevo.

    posted 2 months ago. ( reply )
  • Moralix

    Moralix 

    Estando tan cerca de la hora límite, deberé escribir primero lo mío y después comentar todos los suyos.

    Gracias a Aroldo, sin ti no habría escrito esto, literalmente. Esto es un tipo de verso, cosa que casi nunca me sale.





    Nadie le dijo a qué sabía una gota de lluvia,
    ni las fresas recién cortadas,
    ni el último trago de una copa de vino.

    Nadie le dijo de qué color era la alegría,
    ni los suspiros de una mujer,
    ni el abrazo de un amigo.

    Nadie le dijo por qué cada año le hablaban a una lápida,
    ni por qué cada reunión familiar se llenaba de sus recuerdos,
    ni por qué en julio papá lloraba.

    No, nadie se lo dijo porque,
    como todo lo realmente importante,
    debía descubrirlo por sí mismo.

    posted 2 months ago. ( reply )
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    • Jeanfer

      Jeanfer 

      Amazing

      posted 2 months ago. ( reply )
    • tutuista t

      tutuista t 

      esto me gustó, me da por leerlo varias veces, ya hare preguntas despues jeje

      posted 2 months ago. ( reply )
  • Walfred (@waphy)

    Walfred (@waphy) 

    Rompiendo tradiciones

    Antes de hablar del tema me puse a investigar lo que era una tradición, ello me llevo a las costumbres y hábitos. Según recuerdo la tradición es algo así como lo que se hereda de una generación a otra y por creerlo valioso, llega a las siguientes, por lo general de forma oral. Los valores, creencias y costumbres son considerados tradicionales, pero tiene mucho que ver con la cultura, folclore o la bien conocida sabiduría popular.

    Por estas fechas en nuestra querida Guatemala de por sí ya sabemos qué eventos han de suceder previo a las fiestas de fin de año, una conocida y casi extinta emisora, desde finales de octubre comienza a poner su tradicional anuncio indicando que faltan tantos días para diciembre, el mes más lindo del año, según ellos. Una famosa cervecera, que desde hace ya varios años, instala su tradicional árbol navideño en el obelisco y en otros departamentos del interior. Un restaurante, tan guatemalteco como tú (si pues), organiza en el campo de Marte su espectáculo de juegos pirotécnicos, que también ya hace muchos años que trae dicha tradición, dando paso a la recta final de las celebraciones de fin de año. Y no digamos los tradicionales convivios empresariales y de diversos grupos sociales, que casi se han vuelto una ley celebrarlos. Los cohetillos, los tamales, el ponche, las posadas, etc., todas esas cosas que se hicieron por costumbre y que luego se convirtieron en tradiciones.

    Pero ¿qué pasa cuando alguna tradición o costumbre se rompe?, y se me venía a la mente cierto desfile del mes de noviembre de la cadena supermercados más grande de nuestro país, que por políticas de sus nuevos dueños, dejaron de hacerlo desde el año pasado, mucha gente que acostumbraba verlo (en lo personal a mi no), comenzó a comentar y a manifestar su incomodidad, claro, una tradición de años se había roto y es que por lo general el ser humano se resiste al cambio.

    Si se dieron cuenta, ante el vació que dejó el evento arriba mencionado, surge un banco con una iniciativa de desfile, según dicen, diferente (insisto, tampoco lo vi, no me llamó la atención), con diferentes atracciones, etc., los que lo presenciaron lo sabrán mejor. El cambio es bueno, claro si es para mejora, sin embargo pienso que hay cosas que no deberían cambiar y otras que sí deberían cambiar, reemplazando hábitos y/o costumbres.

    Un mal hábito creo, y muchos estarán de acuerdo conmigo, que es imprescindible cambiar, es la costumbre de llegar tarde a cualquier compromiso, esto ya se ha vuelto una tradición que hasta tiene nombre y es la “hora chapina”, esta famosa frase que se menciona en nuestro medio, que pienso e insisto, debe ser erradicada de nuestra forma de pensar, puesto que nosotros resultamos actuando tal y como pensamos. Para mí, la hora chapina no expresa nada más que mediocridad y cierto, cierto, un atraso cualquiera lo tenemos, pero que de acá se vuelva un hábito y luego una tradición, creo, está mal.

    Otra mala costumbre ó habito que debemos quitarnos y que muchas veces se convierte en tradición es el dejar las cosas para última hora, esto va de la mano con la “hora chapina”, impuntualidad, pero el dejar las cosas para de ultimo no es más que el procrastinar, ó más conocida como la postergación; acá fomentar una virtud como la diligencia será el antídoto perfecto para evitarnos muchos disgustos por no haber actuado en tiempo oportuno.

    Lo peor de estas costumbres es que pueden llegar a ser parte de la cultura de un país. Lo he dicho en otras ocasiones conversando con amigos, nosotros podemos reemplazar un habito por otro, podemos empezar proponiéndonos llegar por lo menos quince minutos antes de nuestros compromisos, además comenzar a terminar con la procrastinación ¡ahora!, una y otra vez, de tal forma que ese nuevo hábito se vuelva parte de nuestra vida.

    Pero retomando el tema de las tradiciones de fin de año, me pongo a meditar del ¿Por qué? de lo que se hace, pienso, todo debería tener una razón de ser, ¿no?, bueno, lo que hacen las grandes empresas con sus actividades, obviamente tienen un trasfondo mercadotécnico, pero lo demás que mucha gente hace, como por ejemplo, quemar cohetillos ¿de dónde viene esa tradición?, yo lo hacía de niño y como tal era por pura fregadera, jugar con fuego siempre me gusto, pero eso implico ciertas quemaduras menores, pero lo hacía porque los demás lo hacían y ya, nunca cuestioné el motivo. Y qué me dicen de la famosa “quema del diablo” del siete de diciembre (que ocurrencia, ¿no?) Lo que me lleva a la siguiente pregunta ¿Cuántas tradiciones estaremos llevando hoy en día sin saber su origen o el por qué de ellas?, actuando muchas veces como autómatas; ¿Cuántas creencias habrán en nuestro interior que pocas veces nos detenemos a cuestionar? que se han convertido en tradiciones en nuestra vida, por causa de la costumbre y que tememos muchas veces romper, pero si las rompiéramos, seríamos quizá, las personas más felices del mundo.

    En cuanto a creencias se refiere, yo me atreví a romper muchas tradiciones heredadas por mi familia, créame amigo lector, para mí eso significó la libertad en todo sentido, libertad de pensamiento, libertad de acción, libertar de elegir hacer lo que considero para mí, es lo correcto, libertad de decisión propia.

    ¿Se atrevería usted a cuestionar algunas costumbres ó tradiciones que no sabe su origen o su por qué?, ¿Se atrevería usted a cambiar para bien?, ¿Se atrevería usted a romper con aquello que no le permita ser usted mismo y alcanzar la plenitud de su ser? Medítelo y saque usted sus propias conclusiones.

    Waphy
    (enviado el 30-11-2009 22:19, ya casi dormido ;)

    posted 2 months ago. ( reply )
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    • Jeanfer

      Jeanfer 

      El estilo erudito del @waphy que investiga antes de hablar. Muy inspirador amigo y libertario añadiría.

      posted 2 months ago. ( reply )
    • tutuista t

      tutuista t 

      muy cierto esto de las tradiciones, yo la verdad hay algunas que no rompo porque para mi significan union familiar y si algo que se hace cada año une a mi familia al menos por un dia pues bienvenido sea, si para la mayoria tiene algun significado religioso por ejemplo la navidad pues para mi no, con esto de la navidad lo que siempre escucho decir a todos es "ala gran, ya viene navidad, esta epoca me pone de bajon" "estas fechas me caen mal, me recuerdan cosas que no quiero recordar" "bueno, llego la temporada de gastos y mas gastos" etc, bueno en resumen dicen que es la epoca mas linda del año pero creo que para la gran mayoria es la epoca mas dificil del año (economica o sentimentalmente)

      La "hora chapina" esa hay que tirarla a la basura al igual que a la quema del diablo que no nos traen nada bueno, jeje bueno mi coment hiba a ser muy largo mejor lo dejo aqui, muy bueno vos whapito jejeje

      posted 2 months ago. ( reply )
  • Lucía A

    Lucía A 

    El viaje a la ciudad
    Para Soledad, cada mes tenía algo especial. Uno o dos días hacían que cada hoja del calendario tuviera una razón importante para existir. Pero de todos, había uno que era su favorito: cuando iniciaba la cuenta regresiva para terminar la escuela. Las vacaciones de fin de año estaban a la vuelta de la esquina.
    Pero no eran las vacaciones lo que la emocionaban, no. Lo que ella anhelaba era el viaje anual a la ciudad. Los 40 kilómetros que separan la capital de su pueblo, Palín, sólo los recorría en esa fecha.

    Ese año, a la hora acostumbrada, se reunieron en el lugar donde solían hacerlo cada 14 de septiembre. Media hora después ya se encontraban en camino. La emoción embargaba su ser. Para ella, esta no era la celebración del aniversario de su país, era una muestra de su propia libertad. Un día sin sus papás diciéndole qué hacer, a qué hora y cómo.

    Era una visita corta, desde la ventana del bus que la llevaba con sus compañeros de salón podía ver las modernas construcciones de la capital. Eso la entusiasmaba, soñaba con algún día convertirse en una famosa arquitecta y recorrer no sólo el país sino el mundo entero.

    Al llegar al Obelisco, en medio del sonido de trompetas y redoblantes, descendieron del autobús. Mientras esperaban su turno para encender el “fuego patrio”, recordó a su papá y a su tío Miguel quienes habían tenido que irse al norte en busca de mejores oportunidades. Comprendió que esa actividad no significaba nada, conmemoraba una independencia que aún está lejos de alcanzarse.

    Esta vez su ánimo estaba tan apagado que no le encontró sentido a regresar corriendo tras una antorcha encendida. Soledad subió al bus entendiendo que Guatemala no era un nombre inmortal.

    posted 2 months ago. ( reply )
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    • Jeanfer

      Jeanfer (edited)

      Brutal como la verdad que nos dá una bofetada, la elección del nombre de la chica (soledad) me parece muy buena. La idea de la infancia unida a la inocencia que se rompe al crecer y descubrir es arrolladora.

      posted 2 months ago. ( reply )
    • tutuista t

      tutuista t 

      me recuerdo eso de esperar la fecha de fin de año para que las clases terminaran, pero, ahora cuanto daria por estar de nuevo en el colegio con todos esos cuates!, tenemos la "costumbre" de querer que el tiempo pase rapido sin darnos cuenta que es lo mas preciado que tenemos, que el dia pase rapido, que la semana se termine ya para que llegue el fin de semana! siempre queriendo que nuestro precioso y escaso tiempo se termine

      Bueno mis coments siempre se van por otro lado jeje me gusta como escribes, pilas pues! que por eso te nombre mi editora en jefe jeje

      posted 2 months ago. ( reply )
  • ArtEnea

    ArtEnea 

    Una nueva tradición para navidad

    Traté de distraerme con el árbol de navidad recién encendido y los cantos navideños del coro,
    parecía una película gringa porque cantaban en inglés, pero no había nieve, asi que me fui...

    Estas celebraciones de diciembre, ¿quiénes las empezaron? ¿son nuestras? si es así, ¿por qué se canta en un idioma extranjero?
    ¿El árbol debe ser artificial o natural? en ambos casos perjudica al ambiente, ¿qué haremos después con ese plástico o con la tala de bosques de pinabetes?
    ¿Para qué sirve el árbol?, ¿y las lucecitas? que aumentarán el costo de la factura de energía eléctrica, aunque no se hayan encendido.
    ¿Y el tiempo mal invertido en las colas para empacar regalos? ¿Y los regalos siempre se deben comprar? ¿Acaso está prohibido regalar algo que no se compre?
    ¿Para qué son estas tradiciones? ¿para hacernos felices o para hacernos consumir cualquier cosa?
    Muchas preguntas con muchas respuestas....

    A partir de este año, empezaré mi propia tradición.
    Regalaré regalos que no se compran sino que se sienten,
    adornaré mi casa con materiales reciclados, si, de esos que se reciclan una y otra vez, como la gratitud.
    Dejaré en envidencia la dicha de terminar un periodo más junto a los seres amados, lo haré con tarjetas que se escuchan en el corazón.
    Y seguiré con las tradiciones que si mantienen el calor del amor, como sentarse a la mesa con la familia pasadas las 12 de la noche a cenar un rico tamal guatemalteco.

    posted 2 months ago. ( reply )
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    • tutuista t

      tutuista t 

      cierto, artificial o natural, lucecitas y papel de regalo, estas tradiciones si unen a la familia pero hay que entender que siempre hay 2 caras de la moneda y hay una parte que es dañina. Por cierto el arbolito dicen que viene de los Celtas y en el colgaban cabezas y otras cosas que eran de ritos a sus dioses

      Jeje ya me desvie de nuevo, muy bueno lo que escribiste y mucho gusto ArtEnea, saludos!!

      posted 2 months ago. ( reply )
    • ArtEnea

      ArtEnea 

      muchas gracias! Y cabal me da curiosidad la cultura celta...
      Saludos,!

      posted 2 months ago. ( reply )
  • Giopack

    Giopack 

    La promesa de una tradición

    Abriendo un poco ese pasado que por muchas razones quiero evitar recordar, irónicamente sean porque fueron momentos de increíble felicidad, estos también fueron opacados por situaciones que duelen demasiado y no hace bien traer de vuelta, frente a mi, me encuentro a una persona que fue marcada por promesas que se hicieron parte de la vida, muchas de ellas con un fin muy bueno, que por suerte, hasta el momento, se han logrado cumplir. Claro, también existen sus excepciones lamentables, promesas que quedaron ahí, en solamente la palabra "promesa", pero que en el momento de hacerlas, reconozco me obnubilaba la inocencia acompañada de la ignorancia de aquella época

    Los espejismos y el que dirán gobernaban a la par en ese tiempo. Había que cuidar que no pensaran otra cosa frente a los demás pues nadie tenia que enterarse de esos problemas que en principio, se creían que era consecuencia de la inmadurez o que la misma divinidad tomaba como tarea juzgar errores del pasado que debían ser pagados con creces.

    Sea cualquiera el caso, el no dar de que hablar se convertía en una obligación. Reprimir lo que se dejaba sentir realmente, lo que irremediablemente obligaba a buscar dentro de la imaginación escenarios que permitieran dibujar personajes ideales para cada situación, era lo de todos lo días y mas aun en aquellos momentos en los que muchos gritos se dejaban sentir aunque los oídos estuvieran cubiertos lo mas que se podía y con todas las fuerzas que se permitía físicamente

    Este espejismo se había convertido en el producto de algo que se debía hacer rigurosamente y si no era hecha o se participaba de ella con un aparente entusiasmo, era mal visto y señalado durante un buen tiempo, ya sea hasta que se tomaba nuevamente esa acción, o bien hasta que el cansancio agotaba y ya las palabras mas que se las llevara el viento, era obvio que rebotaban y no encontraban un lugar en donde ser comprendidas. Lamentablemente la primera podía mas, la tradición vencía y nuevamente llegaba esa fecha tortuosa y obligada

    El protocolo se respetaba con gran reverencia, desde la hora de levantarse empezaba el ritual para preparase ante tal tradición, todo debía estar mas que pulcro, los implementos que se usarían en la faena tenían que estar sin error alguno, pues era mas que lamentable quedar mal. Aunque el fin era muy bueno, los medios que se usaban diferían mucho de ello y muchas veces vi sufrir y no soportar mas los maltratos que aquella tradición exigía pues quizá el atuendo no se consideraba correcto y era suficiente para despedir odio y repudio; vamos, daba la excusa perfecta para que aquella sinfonía de voces altisonantes iniciara su camino nuevamente y las manos volvieran a cubrir los oídos que pedían a gritos un silencio final

    Llegado al lugar en donde la tradición era puesta en marcha, todo alrededor cambiaba, los gritos desaparecían y las sonrisas mágicamente empezaban a florecer. Un mundo de hipocresía empezaba a reinar y aunque parezca risible, me podía hasta sentir cómodo en medio de esa realidad obligada

    Dentro de esas promesas de las que hablaba en un inicio y que me propuse cumplir, estaba la de dar muerte a esa tradición, que tanto dolor y tristeza traía, pues cuando ya no fueron suficientes mis manos para cubrir mis oídos, fue aun peor y la gota que derramo el vaso, pues habían otros dos oídos a la par mía, mas pequeños, mas inocentes y con una mayor oportunidad de que no pasaran por esa entupida tradición.

    Aun hoy, de momentos me parece regresar a ese tiempo, a esos minutos que parecían horas y que rogaba porque terminaran o simplemente pedir despertar de una pesadilla sin sentido, ahogado en pensamientos que involucraban hasta una culpa propia, pues seguramente necesitaba de esa limpieza “divina”, pues en muchas ocasiones me sentía responsable de esos alaridos sin mas

    posted 2 months ago. ( reply )
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    • tutuista t

      tutuista t 

      Q onda jeff, voy de nuevo a leer jeje me paso lo mismo con el anterior tuyo pero pongo este comment y regreso con otro en cuanto le de la segunda leida

      posted 2 months ago. ( reply )
  • Jeanfer

    Jeanfer (edited)

    Escribo estas líneas como una muestra de respeto y deferencia hacia todos los miembros del grupo que me permitieron la oportunidad de leer sus pensamientos, para ellos mi texto. Para los demás, una cordial invitación a compartir sus notas.

    Gracias a @luciaguilar que se tomó la molestía de indicarme correcciones al texto para hacerlo entendible.

    TODAS LAS NOCHES CON EL ABUELO

    Esa noche no hacía frío para tener las sábanas sobre el edredón como técnica para aislar el calor dentro de la cama, ni tampoco era una noche tropical de mediados de abril en las que es más confortable dormir sólo con las prendas usuales de cama, ésta, era una noche muy fresca, perfecta para lanzarse sobre la cama y cubrirse tan solo con una mantita delgada, que para terminar con el mejor de los finales, huela a limpio, a limpio de abuelita dedicada y esmerada. Hace una hora que me vine y dormir y desde entonces estoy dándole vueltas a los espantos que se me metieron en la cabeza con ese feo programa que el abuelo siempre escucha por las noches con religiosidad de monaguillo de iglesia de pueblo que todo el tiempo puntual asiste a los servicios religiosos para bien de su alma como repetía todo el tiempo la Mama Toya. La tal propaganda de muertos a la que asiste todas las noches el abuelo, a través de su antiquísimo radio a transistores de color negro con blanco, que de lejos asemeja a la cara de un ratón, y para ser honestos me parece una pieza delicada, una antigüedad muy respetable, que además funciona, de la cual, lo único detestable son esos animadores que desde el otro lado, en una cabina alejada, perdidos en la oscura noche de pueblo, gozan contando sus historias de espantos y aparecidos para distracción de los mas viejos y tensión nocturna de los patojos que como yo son casi obligados por los ancestros vivos a participar en la escucha del programa. Hoy no hablaron de nada que no supiera ya de antes, que de la Llorona se sabe que está cerca cuando sus gritos se escuchan lejos, perdidos en lontanza y que está lejos cuando los gritos se escuchan a unos cuantos metros, qué fregada la mía, no sólo el tema ya de por sí es de cuidado como para que encima vengan con más complicaciones como que los espectros producen además de su sola presencia efectos especiales de sonido. La historia fue relatada por el hombre de la radio con una voz gruesa y pastosa haciendo pausas para dejar que el miedo se cuele despacio entre los pensamientos y despacio también la va contando para darle una larga a la historia de nunca acabar y uno para mientras con los nervios de punta, pensando en que será de los pobres infantes que cruzan a pie la Veinte calle cuando casi es medianoche, y dale con los incautos infantes, cómo se les ocurre semejante cosa, andarse tan cerca del Cementerio General y esas horas de la noche, seguro ellos no habrán oído estos programas para tener un poco más de cuidado con la selección de la hora y el lugar de sus caminatas. Al menos le he encontrado ya un beneficio a esto de saber en donde se aparecen los espectros para tomar mis propias precauciones, pero como dice mi abuelita, al que le toca, le toca y pues ni modo. Luego de purgar la pena de acompañar al abuelo a escuchar sus distracciones me voy a dormir y me topo con que el foco de las escaleras que llevan a mi dormitorio está quemado, ¿no podría haber pasado en otro momento?, ¿por qué los focos solo se queman por las noches?, en fin, todas esas dudas me asaltan porque estoy dándole larga al hecho de subir a oscuras, que sólo me parece aterrador por la noche y después del radial, de día es la cosa mas sencilla de la vida, uno sube y baja sin contratiempos, sin dilaciones y sin pensamientos que se crucen mientras vas subiendo, que si alguien te mira mientras subes, que si alguien va caminando contigo, que si alguien cuando termine de subir va a presentarse delante de mí y escucharé su voz de ultratumba en lejanía para que sea razonable el hecho de tenerlo enfrente y escucharlo lejos, a la manera de la Llorona pienso para mis adentros. He zampado una carrera veloz, subiendo las escaleras de dos en dos para que pasar por esta penosa situación sea lo más rápido que puedo y me quedo solo en calzoncillos para no hacer intermedios y meterme a la cama luego luego. No sé si estoy dormido o estoy despierto, pero lo cierto es que escucho pasos en el primer nivel, un pasador que se mueve y rechina lentamente, como haciendo un gritito que pronto queda enmudecido, luego el viento sopla y mece las hojas de los árboles del jardín de la casa, ahora los pasos se vuelven suaves a ras del suelo, oigo la grama que se dobla ante la presencia del peso de unos pasos, de los pasos de alguién que está en el jardín, de repente me da la impresión que salgo de mí, que puedo ver la escena desde arriba y veo a un personaje, veo la sombra más bien de un personaje, se encuentra al pie de la ventana de mi dormitorio y mira hacia arriba en donde yo estoy y lo tomo a manera de saludo, mismo que no estoy muy dispuesto a corresponder, luego la sombra o el personaje o lo que sea se acerca a las rosas que madre siembra en el jardín y luego de observarlas empieza a contarlas: una, dos, tres, cuatro, cinco, …. diecisiete, luego se detiene y siento el olor que sueltan las rosas de mi madre en el jardín con el intruso, vuelve a comenzar y en lugar de contar tan solo dice: ya, ya, ya, ya, ya … ya, estoy sudando en mi cama, escucho su voz tenúe y no alcanzo a determinar si la escucho lejos o la escucho cerca, tan solo la escucho y vaya si la escucho, tanto que llena toda mi cabeza y escucho también el bombeo de la sangre desde mi corazón, fuerte, rápido, estoy exáhusto y dejo de escuchar y pensar, no sé si estoy dormido o estoy despierto, solo siento que mi corazón va a reventar y que la cabeza me duele muchísimo, ya no quiero dormir, me quedo con los ojos abiertos y lo único que puedo ver son formas fantasmales que mi cabeza arma uniendo puntos en el techo.
    Ahora estoy en mi cama con una delgada manta cobijando mi sueño, sigo dándole vueltas a los fantasmas que se me metieron en la cabeza gracias al abuelo hace más de veinte años, me acompañan como recuerdos de su paso por mis días, él y los fantasmas son lo único que ahora tengo de esa niñez de pueblo que viví y que añoro profundamente. Yo sé que cuando él muera, me pasará diciendo adiós y yo estaré listo para devolverle su saludo.

    posted 2 months ago. ( reply )
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    • tutuista t

      tutuista t 

      jeje esto me ha recordado lo miedoso que era yo cuando niño, al entrar a mi cuarto con la luz encendida me desvestia para dormir, me acercaba al switch del foco de mi cuarto, me preparaba para dar un brinco hasta mi cama, apagaba la luz, daba un brinco!! caia en la cama y cerraba los ojos, no movia ni un dedo y en esa pocision amanecia (es que me imaginaba de todo pero muy largo para contar en un comment jeje) bueno en resumen un patojo miedoso

      Me gusto

      Por cierto tambien estoy preparado para devolverle el saludo a cualquier SER que quiera pasar diciendome adios o acompañarme en la oscuridad (depaso si fuera la llorona o la siguanaba solo espero esten buenotas)

      posted 2 months ago. ( reply )
  • Moralix

    Moralix 

    Me tomo un par de dias leerlo, y al fin encontre el tiempo para hacerlo tranquilamente. Me ha encantado el relato, no se decir exactamente en qué. Me gusta verlo y vivirlo, y lo que cautiva_ creo_ es acordarnos de nuestra inocencia infantil, que tiene su lado bueno y malo. Y lo demas me lo guardo para la reunion *crossing fingers*

    posted 2 months ago. ( reply )
  • elMaxx!

    elMaxx! 

    Relatos Extraños de Un Tal Dr. Fromon.

    Tradiciones.

    Iba mas o menos por San Lucas, ya entrada la noche, cuando cruelmente recordé que me había quedado sin cigarrillos.

    Dirijíame yo, Dr. Herbert Fromon, hacia mi lugar de descanzo. Fué toda una velada con mis camaradas de oficio
    y conveniencia donde grandes y copiosas cantidades de fruta fermentada en miel, espiritus destilados y finos tabacos
    habían sido consumidos, interesantes temas de discusión fueron agotados, y milagrosamente nadie había salido herido
    por arma blanca o arma de fuego tras haber tocado el tema de football soccer y del ultimo encuentro del Barcelona
    con... bueno, solo Dios y los tantos seguidores del deporte de caballeros jugado por pandilleros saben que otro equipo...

    Siendo los deportes uno de los temas que estadísticamente mas viudas deja en este caótica localidad... mi Bella Guatemala,
    caracterizada por un sorprendente clima y paisajes todo el año, incluso cuando tu espiritu está de malas, y lo que deseas es
    expresar pesar, tocar fondo y tratar de salir de la horrenda pesadilla del quehacer diario que creo haría a Pavlov extremadamente
    orgulloso, volteas a ver los ultimos destellos de un atardecer digno de la portada del libro de Paginas Amarillas...
    Y el pesar se transforma en cólera al recordar que debes pagar algun cobro atrasado del servicio de luz.

    Del sistema de audio salían notas y acordes eclécticos, de forma pasiva trataba de adivinar si las
    vibraciones del vehiculo provenían de las descalibradas llantas, el motor de mi noble corcel, o el resultado
    de la estrepitosa colección de musica que al igual que mi inseparable revolver .38 de cañon recortado me acompañan a todos lados.

    Un lugar pasaba por mi mente mientras las lineas blancas de la carretera se desplazaban rápidamente debajo de mi noble
    transporte... Descanzo, Resguardo, Techo... por un momento mi estomago se llenó de mariposas, pero fué a causa de la
    súbita perdida de peso, las cuatro llantas se separaron de la cinta asfáltica, hey... Bob Dylan otra vez?

    Terminando esa pregunta estaba cuando la masa blanca de 2 toneladas resumió contacto con el suelo, salieron algúnas chispas,
    buena señal pensé, es bueno estresar el sistema de suspención de vez en cuando, ya saben, asegurarse que no hayan defectos.
    Otra canción en la radio... otra curva en el camino, pronto estaría llegando a mi destino.

    Pánico.

    Una patrulla de la policía estacionada en la tienda de conveniencia... apliqué los frenos y me desplacé junto al vehiculo negro
    adornado con estandartes amarillos, números de significado obscuro a la ciudadanía en general. Bajé el volumen al radio, y apliqué lo
    que esperaba fuera una corta pausa al auto.

    -Buenas noches caballero.

    Díjome un oficial del orden publico mientras aplicaba el seguro de puertas a mi vehiculo.

    Le sonreí nerviosamente al oficial mientras acentaba un "Buenas..." con la cabeza en su dirección general. Creo que
    eran parte de un turno nuevo, se veían de muy buen humor.

    Abrí la puerta del establecimiento, me dirijí a la sección trasera, la elección usual de Canada Dry se encontraba donde siempre,
    antigripales, frituras con sabor cheddar.... y por ultimo : Vodka y Tabaco!

    Creo que era el oficial de alto rango del grupo de policias en patrulla quien ocupaba el primer lugar en la cola de la caja
    de pago, sentí una gota de sudor bajar por mi mejilla... creo que es la altura de la localidad...
    o posiblemente parte de los efectos de tanto licor y fruta fermentada. Posiblemente la paranóia inducida por leve intoxicación
    empezaba a asentarse.

    -Si mano, hace ya 2 que pasó...
    -Que lo siento, imagino que fué o sigue siendo duro

    Mi interés reemplazó a la anciedad...

    -En la mañana de Sabado de Gloria ibamos a caminar despues del desayuno, compartíamos un momento ameno, después regresabamos
    a la casa, te recordás de los almuerzos que hacía mi mamá?
    -Como no!
    -Pues... es dificil mano, pero no queda otra que seguir adelante, mañana salgo solo, pero es bueno recordar momentos alegres
    -Te comprendo
    -Tantos años andando juntos y pum... al rato ya no están...

    Sentí, creo, compasión por esta persona...

    -A ver Doc, le cobro?
    -"Si claro" acenté pasandole los productos al cajero "...con permiso"
    -"Buenas..." dijo el oficial haciendose a un lado "Bueno, como te digo, hay cosas en la vida que nos hacen olvidar un rato
    esta vida dura, y vale la pena seguir, ya sabés, algo que sea constante en esta puta vida"
    -"Tenés razón vos" acentuó el cajero presionando combinacion tras combinacion de teclas sobre el aparato del mostrador
    -"Ta' bueno pues, te veo mañana, por si te portás mal, hay me llamás!"
    -Ok vos!

    La puerta se cerró tras el oficial.

    Quise decir algo, para matar el silencio incómodo entre 2 hombres tras que un tercero amablemente abrió su corazón...

    -Amigo suyo?

    La patrulla arrancó, se puso en reversa...

    -Si Doc, fuímos al colegio juntos

    antes de salir a la carretera sonó la sirena un par de veces...

    -Ah... Pobre se ve que le hace falta su mamá, si no es indiscresión, como murió?

    Grande fué mi sorpresa cuando este cajero desalmado soltó una generosa carcajada, hasta el dia de hoy pienso que le causó
    mas gracia mi cara de sorpresa...

    -"Pero no acaba de decir que le hace falta su madre?" pregunté, medio alarmado, medio enojado, pero cien por ciento
    sorprendido todavía.

    -No mi querido Doc, quien murió fue el perro

    Traté de seguirle el juego mental a este personaje, le pague con dos billetes y le dije que se quedara con el cambio.

    posted 2 months ago. ( reply )
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