Termine de leerlo en el tráfico, me encontraba en una situación en la que solo podía seguir freneticamente el ritmo de lectura, llovía, por lo cual el transito era lento y podía darme chapuzones rápidos enterándome de los muy íntimos secretos de Tomas, Franz, Claude, Sabina, Teresa y hasta de Karenin.
El libro me mantuvo desde un principio en un vilo permante, en un estado de contínuo asombro al encontrarme delante de los pensamientos mas íntimos de los personajes, fue casi empleando palabras de Tomas, ponerme todos los días frente a cada uno con el bisturí y despacio ir separando la carne hasta llegar a la intimidad del alma, hasta la recámara secreta en donde cada uno juzga sus propios actos, los presenta desprovistos de todo elemento teatral y los expone en sus justas dimensiones y con sus verdaderos motivos.
El libro es atroz en este sentido pues parece una danza de humanos desnudos, pero no hablo de las ropas que cubren el cuerpo, sino totalmente desprovistos de las monumentales cargas de una personalidad que se amolda a la sociedad y actúa como ésta le dicta.
Termine justo a tiempo para reunirme con algunos amigos con los que nos disponiamos a ejecutar uno de los ejercicios que mas me divierten y que al mismo tiempo disfruto, ver la versión para el cine del libro que estoy leyendo.
En ninguna manera quiero decir que la película realizada para el libro de Milán Kundera, “La insoportable levedad del ser”, sea mala, solo quiero decir que la película no refleja a mi juicio todas las contradicciones internas de los personajes, el profundo misterio que representa Teresa en sí misma y no tan solo por los sueños que le asedian, o los discursos de muy altos vuelos filosóficos de Sabina en torno a lo que significa el Kitsch.
Hace falta ver también esa gran peso que se ve representado en la repetición de las cosas y que nos habla al oído del eterno retorno de Nietszche. Me hace falta ver el profundo amor, o el mejor amor como Teresa misma lo describe, con que ella ama a Karenin. En fin la película si muestra otros temas que gracias a la virtud de la imagen quedan facilmente esclarecidos, pero sin lugar a dudas recomiendo tanto ver la película, pero sobre todo, comprarse el libro y pasarse unos buenos días leyendo un relato complejo que seguro también les dejará secuelas en la mente que les mantendrán ocupados.
PRIMERA PARTE – LA LEVEDAD Y EL PESO
1. La carga más pesada nos destroza, somos derribados por ella, nos aplasta contra la tierra.
2. Cuanto más pesada sea la carga, más a ras de tierra estará nuestra vida, más real y verdadera será.
3. ¿No se trataba más bien de la histeria de un hombre que en lo más profundo de su alma ha tomado conciencia de su incapacidad de amar y que por eso mismo empieza a fingir amor ante sí mismo?
4. Se enfadó consigo mismo, pero luego se le ocurrió que en realidad era bastante natural que no supiera qué quería.
5. El hombre nunca puede saber qué debe querer, porque vive sólo una vida y no tiene modo de compararla con sus vidas precedentes ni de enmendarla en sus vidas posteriores.
6. No existe posibilidad alguna de comprobar cuál de las decisiones es la mejor, porque no existe comparación alguna.
7. El hombre lo vive todo a la primera y sin preparación.
8. Como si un actor representase su obra sin ningún tipo de ensayo.
9. Lo que sólo ocurre una vez es como si no ocurriera nunca. Si el hombre sólo puede vivir una vida es como si no viviera en absoluto.
10. Ayer mismo había tenido miedo de que, si la invitaba a visitarle en Praga, viniera a ofrecerle toda su vida.
11. Cuando ahora le dijo que tenía la maleta en la consigna, se dio cuenta de inmediato de que en esa maleta estaba toda la vida de ella y de que la había dejado momentáneamente en la estación antes de ofrecérsela.
12. Hace diez años se divorció de su primera mujer y vivió el divorcio con el ánimo festivo con que otros celebran su boda.
13. Se daba cuenta de que no había nacido para convivir con una mujer y de que sólo podía encontrarse plenamente a sí mismo viviendo como un solterón.
14. Puso todo su empeño en organizarse tal sistema de vida que nunca pudiera ya entrar en su casa una mujer con su maleta.
15. Tomás les decía a todas sus amantes que era incapaz de dormir si compartía la cama con alguien y las llevaba a todas a medianoche a sus casas.
16. Con las metáforas no se juega. El amor puede surgir de una sola metáfora.
17. Comprendió que tenía que pagarle a la madre, y pagarle por anticipado, por el cariño del hijo.
18. De ese modo consiguió librarse en poco tiempo de su mujer, su hijo, su madre y su padre.
19. Quería tener la seguridad de que la amistad erótica nunca llegaría a convertirse en la agresividad del amor, y por eso mantenía largas pausas entre los encuentros con cada una de sus amantes.
20. No hay ninguna película rusa o americana en la que pudieras existir más que como ejemplo de maldad.
21. Aquello no estaba muy lejos de la verdad, pero la causa principal era peor y no se atrevía a contársela: en el mismo momento en que terminaba el acto amoroso sentía un deseo insuperable de quedarse solo; despertarse en medio de la noche junto a una persona extraña le desagradaba; levantarse por la mañana junto con alguien le producía rechazo;
22. Tomás se decía: hacer el amor con una mujer y dormir con una mujer son dos pasiones no sólo distintas sino casi contradictorias.
23. Aquellos celos absurdos, que no se referían más que a una posibilidad teórica, eran la prueba de que consideraba que su fidelidad era una condición imprescindible.
24. Pero los celos domados durante el día se manifestaban con tanta mayor fiereza en sus sueños, que terminaban siempre en un lamento del que él tenía que despertarla.
25. El secreto poder de su etimología ilumina la palabra con otra luz y le da un significado más amplio: tener compasión significa saber vivir con otro su desgracia, pero también sentir con él cualquier otro sentimiento: alegría, angustia, felicidad, dolor.
26. No tenía fuerzas suficientes para dominar su apetito por las demás mujeres. Además le parecía innecesario.
27. ¡Desde que conocía a Teresa era incapaz de hacer el amor con otras mujeres sin alcohol!
28. Los rusos le trajeron en sus tanques el equilibrio interior.
29. La persona que desea abandonar el lugar en donde vive no es feliz.
30. Teresa y Sabina representaban los dos polos de su vida, dos polos lejanos, irreconciliables, y sin embargo ambos hermosos.
31. Pagó, salió del restaurante y se puso a pasear por las calles, lleno de una melancolía que se hacía cada vez más hermosa.
32. Aquel esfuerzo había desaparecido ahora y permanecía la belleza.
33. El sábado y el domingo sintió la dulce levedad del ser, que se acercaba a él desde las profundidades del futuro.
34. Ni siquiera el propio dolor es tan pesado como el dolor sentido con alguien, por alguien, para alguien, multiplicado por la imaginación, prolongado en mil ecos.
35. «Es muss sein. Es muss sein».
36. Sólo aquello que es necesario, tiene peso; sólo aquello que tiene peso, vale.
37. La grandeza del nombre consiste en que carga con su destino como Atlas cargaba con la esfera celeste a sus espaldas.
38. Y aquella mujer, aquella personificación de la casualidad absoluta yace ahora a su lado y respira profundamente mientras duerme.
39. Desde que sabemos denominar todas sus partes, el cuerpo desasosiega menos al hombre.
40. El hombre más varonil se convirtió en el hombre más triste. Estaba tan triste que todo le daba lo mismo.
41. Y había otra cosa más que lo situaba por encima del resto: tenía en la mesa un libro abierto.
42. El libro era para Teresa la contraseña de una hermandad secreta.
SEGUNDA PARTE – EL ALMA Y EL CUERPO
1. Para defenderse del mundo de zafiedad que la rodeaba, tenía una sola arma: los libros que le prestaban en la biblioteca municipal;
2. De modo que en el escenario había un cuarteto de músicos y en la sala un trío de oyentes, pero los mu sicos fueron tan amables que no suspendieron el concierto y tocaron toda la noche, para ellos solos, los tres últimos cuartetos de Beethoven.
3. La sensualidad es la máxima movilización de los sentidos: una persona observa atentamente a la otra y escucha cada uno de los sonidos que produce.
4. Lo que diferencia a la persona que ha cursado estudios de un autodidacta no es el nivel de conocimientos, sino cierto grado de vitalidad y confianza en sí mismo.
5. Teresa la escuchaba con una silenciosa concentración, como la que pocos profesores han visto jamás en las caras de sus alumnos.
6. La desnudez era para Teresa, desde su infancia, el signo de la uniformidad obligatoria del campo de concentración; el signo de la humillación.
7. ¡Aquélla era la alegre solidaridad de los imbéciles!
8. Tomás vivía bajo el hipnótico encanto de la atormentadora belleza de los sueños de Teresa.
9. Aquel que quiere permanentemente «llegar más alto» tiene que contar con que algún día le invadirá el vértigo.
10. El vértigo significa que la profundidad que se abre ante nosotros nos atrae, nos seduce, despierta en nosotros el deseo de caer, del cual nos defendemos espantados.
11. «Delante había una mentira comprensible y detrás una verdad incomprensible».
12. Estaba tan humillado que no podía hablar.
13. El que está en el extranjero vive en un espacio vacío en lo alto, encima de la tierra, sin la red protectora que le otorga su propio país, donde tiene a su familia, sus compañeros, sus amigos y puede hacerse entender fácil mente en el idioma que habla desde la infancia.
14. Pero es precisamente el débil quien tiene que ser fuerte y saber marcharse cuando el fuerte es demasiado débil para ser capaz de hacerle daño al débil.
15. Tenía ganas de hacer algo para que ya no le quedara escapatoria.
16. Tenía ganas de destruir brutalmente todo el pasado de sus últimos siete años.
17. No, no fue la superstición, fue su sentido de la belleza el que la liberó de la angustia y la llenó de ganas de vivir.
TERCERA PARTE – PALABRAS INCOMPRENDIDAS
1. El amor que sentía por la mujer de la que se había enamorado hacía unos meses era para él algo tan preciado que trataba de crear para ella un espacio independiente en su vida, un territorio inaccesible de pureza.
2. Cada vez que se metía en la cama con su esposa pensaba en que su amante se lo imaginaba metiéndose en la cama junto a su esposa.
3. Entre todos los amantes se, crean rápidamente unas reglas de juego de las que no son conscientes, pero que son válidas y no pueden infringirse.
4. ¿Es que no hay más que un paso de lo ridículo a lo excitante?
5. Mientras las personas son jóvenes y la composición musical de su vida está aún en sus primeros compases, pueden escribirla juntas e intercambiarse motivos, pero cuando se encuentran y son ya mayores, sus composiciones musicales están ya más o menos cerradas y cada palabra, cada objeto, significa una cosa distinta en la composición de la una y en la de la otra.
6. Ya que no la dejaban amar a su compañero de clase, al menos se enamoró del cubismo.
7. La primera traición es irreparable.
8. Uno no puede embriagarse fácilmente con una novela o un cuadro, pero puede embriagarse con la novena de Beethoven, con la sonata de Bartok para dos pianos y percusión o con las canciones de los Beatles.
9. Franz no distingue entre la llamada música seria y la música moderna. Esa diferenciación le parece anticuada e hipócrita. Le gusta tanto el rock como Mozart.
10. Para él la música es una liberación: lo libera de la soledad, del encierro, del polvo de las bibliotecas, abre en su cuerpo una puerta por la que su alma entra al mundo para hermanarse.
11. El ruido disfrazado de música la persigue desde su infancia.
12. En el extranjero comprobó que la transformación de la música en ruido es un proceso planetario, mediante el cual la humanidad entra en la fase histórica de la fealdad total.
13. «El ruido tiene una ventaja. No se oyen las palabras».
14. ¡ La música, la negación de las frases, la música, la antipalabra!
15. ¡ En efecto, quien busque el infinito, que cierre los ojos!
16. Lo que une a esa gente no es más que su derrota y los reproches que se hacen mutuamente.
17. ¡Este episodio ridículo fue el mayor conflicto que jamás he vivido!
18. Cuando la sociedad es rica, la gente no tiene que trabajar con las manos y se dedica a la actividad intelectual.
19. La cultura sucumbe bajo el volumen de la producción, la avalancha de letras, la locura de la cantidad.
20. Por ese motivo te digo que un libro prohibido en tu país significa infinitamente más que los millones de palabras que vomitan nuestras universidades.
21. Aunque la vida estuviera llena de crueldad, en los cementerios siempre ha reinado la paz.
22. -¡Qué va! -rió Marie-Claude, que estaba en forma-: ¡Una vez tuve un accidente grave y fue estupendo! ¡Lo mejor de todo fue el hospital! No podía dormir, así que leía sin parar, de día y de noche.
23. -Allí fue donde empecé a dividir los libros en diurnos y nocturnos. De verdad que hay libros que sólo se pueden leer por la noche.
24. La fe calvinista convirtió hace ya siglos la iglesia en un simple Cobertizo que no tiene otra función que la de proteger la Oración de los creyentes de la lluvia y la nieve.
25. Franz es fuerte, pero su fuerza se dirige sólo hacia fuera.
26. El amor físico es impensable sin violencia.
27. En cuanto hay alguien que observe nuestra actuación, nos adaptamos, queriendo o sin querer, a los ojos que nos miran y ya nada de lo que hacemos es verdad.
28. Sabina desprecia la literatura en la que los autores delatan todas sus intimidades y las de sus amigos.
29. La persona que pierde su intimidad, lo pierde todo, piensa Sabina.
30. Por el contrario, Franz está seguro de que la división de la vida en una esfera privada y otra pública es la fuente de toda mentira: el hombre es de una manera en su intimidad y de otra en público.
31. Sabina en el aeropuerto. El avión levantó el vuelo y él se sentía cada vez más liviano. Pensaba en que, después de nueve meses, por fin vivía en la verdad.
32. El amor, cuando se hace público, aumenta de peso, se convierte en una carga.
33. Lo importante era la huella dorada, la huella mágica que había dejado en su vida y que nadie podría quitarle.
34. Aquella inesperada felicidad, aquella comodidad, aquel placer que le producían la libertad y la nueva yida, ése era el regalo que le había dejado.
35. Y así, en un período de tiempo increíblemente breve, se transformó por completo el escenario de su vida.
36. No necesita recorrer con ella los hoteles de todo el mundo y puede hacer el amor con ella en su propio piso, en su propia cama, en presencia de sus libros y de su cenicero que está encima de la mesa de noche.
37. Un drama vital siempre puede expresarse mediante una metáfora referida al peso.
38. Lo que había caído sobre Sabina no era una carga, sino la insoportable levedad del ser.
39. Uno puede traicionar a los padres, al marido, al amor, a la patria, pero cuando ya no hay ni padres, ni marido, ni amor, ni patria, ¿qué queda por traicionar?
40. Aquel cementerio era la soberbia convertida en piedra. En lugar de haberse vuelto más razonables después de muertos, los habitantes del cementerio eran aún más necios que cuando vivos.
41. No existían pruebas tangibles de que hubiera pasado con ella el mejor año de su vida.
42. Hace mucho tiempo trataron de impedírselo, echándolo de la cama, pero él fue más testarudo que ellos y al final conquistó sus derechos.
43. Es curioso, la gente emplea palabras groseras de la mañana a la noche pero, cuando oye hablar por la radio a una persona conocida, a la que aprecia, utilizando la palabra «mierda» en cada frase, se siente decepcionada.
44. Cuando una conversación privada ante una botella de vino se emite públicamente por la radio, ¿qué explicación puede darse sino la de que el mundo entero se ha convertido en un campo de concentración?
45. Y es que las preguntas verdaderamente serias son aquéllas que pueden ser formuladas hasta por un niño.
CUARTA PARTE – EL ALMA Y EL CUERPO
1. Dicho de otro modo: la coquetería es una promesa de coito sin garantía.
2. Siente un deseo irrefrenable de que su cuerpo (ese cuerpo extraño que debería irse a recorrer el mundo) se exponga a ese oleaje.
3. La coquetería estaba presente: un comportamiento que pretende comunicarle al otro que la aproximación sexual es posible, aunque al mismo tiempo esa aproximación sea sólo teórica y sin garantías.
4. Sólo quiere quedarse un momento en casa del ingeniero; sólo para tomar una taza de café; sólo para saber lo que es llegar hasta el límite mismo de la infidelidad.
5. Este hombre no tiene una mesa apropiada, pero tiene cientos de libros.
6. De ese modo, mediante una estratagema, la conversación se desplazará del peligroso territorio de un piso ajeno al mundo familiar de las ideas de Tomás.
7. Los tubos de la canalización, aunque llegan con sus tentáculos hasta nuestras casas, están cuidadosamente ocultos a nuestra vista y nosotros no sabemos nada de la invisible Venecia de mierda sobre la cual están edificados nuestros cuartos de baño, habitaciones, salas de baile y parlamentos.
8. El retrete del antiguo edificio suburbano de un barrio obrero de Praga era menos hipócrita; el suelo era de baldosa gris; la taza del water se elevaba del suelo abandonada y mísera.
9. No hay nada más mísero que su cuerpo desnudo sentado encima de la terminación ampliada de una tubería de desagüe.
10. Si le hablara con.voz suave, profunda, el alma se atrevería a salir a la superficie del cuerpo y ella se echaría a llorar.
11. Siete días deambuló el ejército ruso por el territorio sin saber dónde estaba.
12. Todas las cosas y las personas aparecen disfrazadas.
13. El río fluye de una edad a otra y las historias de la gente transcurren en la orilla.
QUINTA PARTE – LA LEVEDAD Y EL PESO
1. A los que creen que los regímenes comunistas en Europa Central son exclusivamente producto de seres criminales, se les escapa una cuestión esencial: los que crearon estos regímenes criminales no fueron los crimí nales, sino los entusiastas, convencidos de que habían descubierto el único camino que conduce al paraíso.
2. ¿un idiota que ocupa el trono está libre de toda culpa sólo por ser idiota?
3. Y fue entonces cuando Tomás recordó la historia de Edipo: Edipo no sabía que dormía con su propia madre y, sin embargo, cuando comprendió de qué se trataba, no se sintió inocente.
4. Tomás creía que esta cuestión era secundaria y por eso escribió un día sus ideas sobre Edipo y las envió al semanario.
5. Y dos o tres meses más tarde los rusos decidieron que en su virreinato las discusiones libres eran intolerables, y una noche su ejército ocupó la patria de Tomás.
6. —Esto de exigir que la gente reniegue públicamente de lo que ha dicho tiene algo de medieval.
7. ¿Qué significa «renegar»? En nuestra época una idea sólo puede ser refutada y no tiene sentido renegar de ella.
8. Si está usted sentado cara a cara con alguien que es afable, respetuoso, cortés, es muy difícil darse cuenta permanentemente de que nada de lo que dice es verdad, de que ninguna de sus afirmaciones es sincera.
9. Resulta tragicómico que nuestra buena educación se convierta en aliada de la policía.
10. Todos los franceses son distintos. Pero todos los actores del mundo se parecen, en París, en Praga y en el último teatro de provincias.
11. Claro que uno también tiene derecho a temer que le suceda algo aunque ello sea poco probable.
12. En el idioma de Kant, hasta el «buenos días», con la entonación precisa, puede adquirir el aspecto de una tesis metafísica.
13. Ser cirujano significa hender la superficie de las cosas y mirar lo que se oculta dentro.
14. Las cosas que hacía no le importaban nada y estaba encantado.
15. Eran sus grandes vacaciones.
16. Tenía dieciséis horas para sí mismo y aquél era un ámbito de libertad inesperadamente conquistado.
17. Todo ámbito de libertad significaba para él, desde su temprana juventud, mujeres.
18. Pero desde que vivía con Teresa, su actividad erótica topaba con dificultades organizativas; sólo podía dedicarles (entre la mesa de operaciones y el hogar) un estrecho espacio de tiempo que, aunque intensamente utilizado (tal como labra afanosamente su angosta parcela el agricultor en la montaña) no tenía comparación con el ámbito de dieciséis horas que había recibido repentinamente de regalo.
19. El carácter único del «yo» se esconde precisamente en lo que hay de inimaginable en el hombre.
20. Tomás está poseído por el deseo de apoderarse de esa millonésima y cree que ése es el sentido de su obsesión por las mujeres.
21. El que una mujer prefiera el queso a las tartas y otra no soporte la coliflor es también un síntoma de originalidad, pero esa originalidad nos convence inmediatamente de que es completamente superflua, inútil, y de que no tiene sentido dedicarle nuestra atención ni buscar en ella valor alguno.
22. Y aún hoy, aunque la época de conquista se ha reducido enormemente, la sexualidad sigue siendo la caja de caudales en la que está oculto el secreto del yo de la mujer.
23. Más o menos en la misma época le ocurrió la siguiente historia: se veía con una chica joven en un apartamento que un viejo amigo suyo le dejaba todos los días hasta la medianoche.
24. Teresa ocupaba despóticamente su memoria poética y había barrido de ella las huellas de las demás mujeres.
25. Dicho de otro modo: el amor empieza en el momento en que una mujer inscribe su primera palabra en nuestra memoria poética.
26. No pensaba más que en Teresa y no tenía ganas de ninguna aventura.
27. ¿Sabe usted el esfuerzo que le cuesta a un historiador de la literatura imaginarse en concreto la vida sexual, digamos, de Voltaire o de Balzac o de Tolstoi ?
28. —Señores, como siempre en estos casos, deseo alentarles en su trabajo y darles las gracias en mi nombre y en el de los futuros historiadores.
29. Todos le fuerzan a firmar textos que él mismo no ha escrito.
30. Ella, nacida de seis casualidades, ella, que floreció del lumbago del médico jefe, ella, que está al otro lado de todos los «es muss sein!», ella es lo único que le importa.
31. Era la misma negra embriaguez de cuando, tiempo atrás, le comunicó a su mujer que ya no quería verla más, ni a ella ni a su hijo.
32. Era la misma negra embriaguez de cuando echó al buzón la carta en la que renunciaba para siempre a la profesión médica.
33. No tenía la seguridad de estar actuando correctamente, pero tenía la seguridad de estar actuando tal como quería actuar.
34. Como dije ya, los personajes no nacen como los seres humanos del cuerpo de su madre, sino de una situación, una frase, una metáfora en la que está depositada, como dentro de una nuez, una posibilidad humana fundamental que el autor cree que nadie ha descubierto aún o sobre la que nadie ha dicho aún nada esencial.
35. Por eso les quiero por igual a todos y todos me producen el mismo pánico: cada uno de ellos ha atravesado una frontera por cuyas proximidades no hice más que pasar.
36. La pregunta puede formularse también del siguiente modo: ¿Es mejor gritar y acelerar así la propia muerte? ¿O callar y lograr así una muerte más lenta? ¿Puede haber alguna respuesta para estas preguntas?
37. En 1618 los estados checos le plantaron cara a la situación, decidieron defender sus libertades religiosas, se enfadaron con el emperador que residía en Viena y tiraron por la ventana del castillo de Praga a dos de sus altos funcionarios.
38. Si la historia de Bohemia pudiera repetirse, sería sin duda bueno intentar la otra eventualidad y comparar después los resultados. Sin un experimento de este tipo, todas las reflexiones no son más que un juego de hipótesis.
39. Einmal ist keinmal. Lo que sólo ocurre una vez es como si no hubiera ocurrido.
40. La historia de los checos y la de Europa son dos bocetos dibujados por la fatal inexperiencia de la humanidad.
41. Y quizás existan más y más planetas en los que la hu manidad nazca cada vez con un grado más (con una vida más) de madurez.
42. ¿Sería más sabio? ¿Es acaso la madurez algo que pueda ser alcanzado por el hombre? ¿Puede lograrla mediante la repetición?
43. Hacer el amor les producía placer pero no les daba consuelo.
44. La tierra puede estremecerse por las explosiones de las bombas, la patria puede ser expoliada cada día por un invasor distinto, todos los habitantes de la calle contigua pueden ser conducidos ante el pelotón de ejecución, todo eso lo soportaría con mucha mayor facilidad de lo que estaría dispuesto a reconocer.
45. Está muerta y tiene pesadillas; pero como está muerta él no puede despertarla. Sí, eso es la muerte: Teresa duerme, tiene pesadillas, pero él no puede despertarla.
46. No, no era la televisión, era la policía la que filmaba el funeral para poder estudiar a los participantes.
47. La situación de los intelectuales desclasados había dejado de ser excepcional; se había convertido en algo duradero y desagradable a la vista.
48. En ese momento Tomás volvió a sentir un suave dolor en el estómago, se sentía viejo y le parecía que lo único que deseaba era un poco de tranquilidad y de paz.
49. Anhelaba unas vacaciones. ¡ Pero unas vacaciones totales, en las que le dejaran en paz todos los imperativos, todos los «es muss sein!»
50. Si la excitación es el mecanismo mediante el cual se divierte nuestro Creador, el amor es, por el contrario, lo que nos pertenece sólo a nosotros y con lo que escapamos al Creador.
51. El amor es nuestra libertad. El amor está al otro lado del «es muss sein!».
52. Recordó el conocido mito de El banquete de Platón: los humanos eran antes hermafroditas y Dios los dividió en dos mitades que desde entonces vagan por el mundo y se buscan.
SEXTA PARTE – LA GRAN MARCHA
1. Si la reprobación y el privilegio son lo mismo, si no hay diferencia entre la elevación y la bajeza, si el hijo de Dios puede ser juzgado por cuestiones de mierda, la existencia humana pierde sus dimensiones y se vuelve insoportablemente leve.
2. Por el contrario, la muerte del hijo de Stalin fue, en medio de la estupidez generalizada de la guerra, la única muerte metafísica.
3. Sin ningún tipo de preparación teológica, espontáneamente, comprendí desde niño la incompatibilidad entre la mierda y Dios.
4. La mierda es un problema teológico más complejo que el mal.
5. Una de dos: o la mierda es aceptable (¡y entonces no cerremos la puerta del water!), o hemos sido creados de un modo inaceptable.
6. En el reino del kitsch impera la dictadura del corazón.
7. En una sociedad en la que existen conjuntamente diversas corrientes políticas y en la que sus influencias se limitan o se eliminan mutuamente, podemos escapar más o menos de la inquisición del kitsch; el individuo puede conservar sus peculiaridades y el artista crear obras inesperadas. Pero allí donde un solo movimiento político tiene todo el poder, nos encontramos de pronto en el imperio del kitsch totalitario.
8. De ello se desprende que el verdadero enemigo del kitsch totalitario es el hombre que pregunta.
9. La pregunta es como un cuchillo que rasga el lienzo de la decoración pintada, para que podamos ver lo que se oculta tras ella.
10. Los intelectuales franceses, con los que Franz entró en la sala, se sentían desplazados y humillados.
11. El verdadero objetivo no era liberar a los presos, sino demostrar que aún había gente que no tenía miedo.
12. Hay situaciones en las que las personas están condenadas a hacer teatro.
13. Ese repentino deseo de Franz nos recuerda algo; sí nos recuerda al hijo de Stalin, que corrió a colgarse a las alambradas electrificadas al no poder soportar la visión de los polos de la existencia humana acercándose hasta tocarse, sin diferencia ya entre lo elevado y lo bajo, entre el ángel y la mosca, entre Dios y la mierda.
14. La primera categoría anhela la mirada de una cantidad infinita de ojos anónimos, o dicho de otro modo, la mirada del público.
15. La segunda categoría la forman los que necesitan para vivir la mirada de muchos ojos conocidos.
16. Luego está la tercera categoría, los que necesitan de la mirada de la persona amada.
17. Y hay también una cuarta categoría, la más preciada, la de quienes viven bajo la mirada imaginaria de personas ausentes.
18. Tiene miedo de ser encerrada en un féretro y sepultada en tierra americana.
19. Ahora lo sabe. ¡Vino para darse cuenta de una vez por todas de que no eran las marchas, de que no era Sabina, sino su chica de las gafas la que constituía su vida real, su única vida real! ¡Vino para darse cuenta de que la realidad es más que un sueño, mucho más que un sueño!
20. Pero un hombre, cuando llega a los cincuenta, vendería su alma por un pedazo de cuerpo joven.
SEPTIMA PARTE – LA SONRISA DE KARENIN
1. Un agricultor, al que ya no le pertenece la tierra y que no es más que un obrero que trabaja en el campo, que no siente apego ni por el paisaje ni por su trabajo, no tiene nada que perder, no tiene nada por qué temer.
2. Karenin comprendió adecuadamente el valor de lo exclusivo y podría afirmar que estaba orgulloso de su amistad con el cerdo.
3. Más bien parece que el hombre inventó a Dios para convertir en sagrado el dominio sobre la vaca y el caballo, que había usurpado.
4. Ese derecho nos parece evidente porque somos nosotros los que nos encontramos en la cima de esa jerarquía. Pero bastaría con que entrara en el juego un tercero, por ejemplo un visitante de otro planeta al que Dios le hubiese dicho: «Dominarás a los seres de todas las demás estrellas», y toda la evidencia del Génesis se volvería de pronto problemática.
5. Nunca seremos capaces de establecer con seguridad en qué medida nuestras relaciones con los demás son producto de nuestros sentimientos, de nuestro amor, de nuestro desamor, bondad o maldad, y hasta qué punto son el resultado de la relación de fuerzas existente entre ellos y nosotros.
6. La verdadera bondad del hombre sólo puede manifestarse con absoluta limpieza y libertad en relación con quien no representa fuerza alguna.
7. Y ése es el Nietzsche al que yo quiero, igual que quiero a Teresa, sobre cuyas rodillas descansa la cabeza de un perro mortalmente enfermo.
8. Volvieron a mirarlo y a pensar que Karenin reía y que mientras riera seguiría teniendo un motivo para vivir, aunque estuviera condenado a muerte.
9. No estaban felices a pesar de la tristeza, sino gracias a la tristeza. Iban cogidos de la mano y los dos tenían la misma imagen ante los ojos: un perro cojo que representaba diez años de su vida.
10. ¿Quién le dará cuerda al reloj de sus días cuando él no esté?
11. Teresa vivía en el futuro, en un futuro sin Karenin, y en ese futuro se sentía abandonada.
12. Sabía que era injusta (el perro no dormía) y sabía que se comportaba como la más vulgar de las mujeres cuando pretende herir a alguien y sabe cómo hacerlo.
13. La vida en el Paraíso no semejaba una carrera en línea recta que nos conduce a lo desconocido, no era una aventura. Se movía en círculo entre cosas conocidas.
14. Su uniformidad no era un aburrimiento, sino un motivo de felicidad.
15. La comparación entre Karenin y Adán me lleva a pensar que en el Paraíso el hombre aún no era hombre.
16. De la confusa mezcla de estas ocurrencias, crece ante Teresa una idea blasfema de la que no puede librarse: el amor que la une a Karenin es mejor que el que existe entre ella y Tomás.
17. Es un amor desinteresado: Teresa no quiere nada de Karenin. Ni siquiera le pide amor.
18. Teresa aceptó a Karenin tal como era, no pretendía transformarlo a su imagen y semejanza, estaba de antemano de acuerdo con su mundo canino, no pretendía quitárselo, no tenía celos de sus aventuras secretas. No lo educó porque quisiera transformarlo (como quiere el hombre transformar a su mujer y la mujer a su hombre), sino para enseñarle un idioma elemental que hiciera posible la comprensión y la vida en común.
19. El amor entre un hombre y un perro es un idilio. En él no hay conflictos, no hay escenas desgarradoras, no hay evolución. Karenin rodeó a Teresa y a Tomás con su vida basada en la repetición y eso mismo era lo que esperaba de ellos.
20. Si Karenin hubiera sido un hombre y no un perro, seguro que hace tiempo ya que le hubiera dicho a Teresa: “Haz el favor, estoy aburrido de llevar todos los días el panecillo en la boca. ¿No puedes inventar algo nuevo?”.
21. En esta frase está encerrada toda la condena que pesa sobre el hombre. El tiempo humano no da vueltas en redondo, sino que sigue una trayectoria recta. Ese es el motivo por el cual el hombre no puede ser feliz, porque la felicidad es el deseo de repetir.
22. Teresa se reía aunque sabía de antemano lo que el presidente iba a decir. El chiste no perdía su gracia con la reiteración. Al contrario. En el contexto del idilio, hasta el humor está sometido a la dulce ley de la repetición.
23. ¡Qué terrible es asumir el papel de la muerte!
24. (¡Ay, qué terrible, en realidad, soñamos por adelantado con la muerte de aquellos a quienes amamos!)
25. El horror es un impacto, un momento de absoluta ceguera.
26. El horror está desprovisto de toda huella de belleza.
27. Su debilidad era agresiva y le obligaba a constantes rendiciones, hasta que por fin dejó de ser fuerte y se convirtió en un conejito en su regazo.
28. Teresa, la misión es una idiotez. No tengo ninguna misión. Nadie tiene ninguna misión. Y es un gran alivio sentir que eres libre, que no tienes una misión.
29. Esa tristeza significaba: hemos llegado a la última estación. Esa felicidad significaba: estamos juntos. La tristeza era la forma y la felicidad, el contenido. La felicidad llenaba el espacio de la tristeza.